Nutrición infantil

Nutrición infantil

La lactancia debe prolongarse el mayor tiempo posible, porque es la mejor alimentación que puede recibir el niño. La leche de la madre contiene todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse y crecer.

Entre los cuatro y los seis meses de vida se pueden incluir los cereales sin gluten a la dieta. A partir de los seis meses el bebé puede comenzar a comer carnes. Primero las blancas (por ejemplo pollo) y, pasados quince o veinte días, las rojas.

Dos meses más tarde se puede agregar los cereales con gluten y la yema de huevo. Se debe empezar con media yema y, de acuerdo a la reacción del niño, ir aumentándola.

Recién a los diez meses la nutrición infantil incorpora al pescado y a la clara del huevo. Cabe aclarar que algunos especialistas en la materia opinan que el pescado deben comenzar a comerlo después del año.

Niños de 1 a 3 años

Esta es la edad donde se da el proceso por el cual el niño deja de alimentarse con papilla a hacerlo bajo una dieta mixta. Lo más importante es que sea variada. Además, los pequeños empiezan a gustar de algunos alimentos sobre otros. Por eso, es clave empezar a enseñarles lo significativo que es tener una correcta nutrición.

En el desayuno pueden ingerir desde pan con mermelada hasta cereales y puré de frutas. En las otras comidas es conveniente que incluyan leche, yogurt u otro producto lácteo. Es clave que la cena sea de fácil digestión.

Niños de 3 a 6 años

La nutrición en esta etapa está determinada por la gran actividad y el rápido crecimiento. Es preciso que cada vez que se sienten a comer lo hagan relajados y mastiquen bien lo que ingieren. 

En este período a los niños se les puede ofrecer lo mismo que comen los adultos aunque las bebidas deben ser bajas en azúcar. En las comidas intermedias se recomienda que consuman leche o derivados, frutas y zumos. A la noche la comida debe ser ligera y fácilmente digerible.

Por la actividad que desarrollan, los niños de esta edad suelen ingerir mucho líquido. Si bien el agua es la fuente más importante hay otros que también son nutritivos como los zumos de fruta, la leche o derivados.

Niños de 6 a 14 años

Es clave que el desayuno contenga un gran valor energético. Para beber lo ideal es la leche. Los cereales y el pan con miel, mantequilla, mermelada o embutidos son  recomendados por los especialistas en nutrición infantil.

En este período los gustos ya están definidos y, por eso, los niños eligen su comida pero es importante que sea variada. Es esencial que la comida siempre esté caliente. También que merienden, dado que sino pueden llegar con una excesiva voracidad a la cena y eso puede generar que coman muy rápido sin masticar bien los alimentos, lo cual es nocivo para su salud. La cena debe ser ligera.